Fernando
Afan de Rivera
Virrey
de Sicilia 1632-1635.
La monarquía
española controló gran parte del territorio italiano, por un lado la zona del
Milanesado al norte y los reinos de Nápoles y Sicilia al sur. El control y la
forma de poder dirigir estos territorios eran a través de la figura del Virrey,
representante máximo de la Corona, que ejercía y actuaba con un poder semejante
al del propio Rey en los territorios bajo su gestión. El Virreinato de Sicilia
estuvo bajo el control de las diversas monarquías españolas que ejercieron su
gobierno desde 1416 hasta la firma del Tratado de Utrech, que dio fin a la Guerra
de Sucesión en 1714. Los comunicados y mandatos de los diversos Virreyes eran
remitidos a las diferentes localidades y villas a través de misivas denominadas
“Lettere Viceregie”, enviadas
al oficio del Correo Mayor del virreinato y transportadas por un servicio
postal organizado y destinado prácticamente para el único servicio del propio Virrey.
Don Fernando Afán de Rivera Enríquez fue un Noble y humanista español nacido en Sevilla en 1583 y muerto en Vilak (Alemania) en 1637. Tercer Duque de Alcalá de los Gazules, poseía además el título nobiliario de Marqués de Tarifa. Los monarcas Felipe III y después Felipe IV le dieron el cargo administrativo-militar de Adelantado Mayor de Andalucía, que en dicha época tenía una función más de prestigio que de efectividad y de hecho lo ostentaba su familia desde varios años antes. También desempeñó numerosos cargos y misiones por encargo de la monarquía en especial durante el reinado de Felipe IV y bajo la protección del Conde-Duque de Olivares. Fue vicario del Rey en Italia, Virrey de Sicilia, embajador ante la Santa Sede en época del pontificado del Papa Urbano VIII, el cardenal Maffeo Barberini, que había ascendido al solio pontificio en 1623 y mostraba una tendencia política que era favorable a Francia y que Don Francisco Afán Rivera tuvo que saber compensar. Gobernador General del Milanesado, Ministro plenipotenciario de la monarquía hispánica en el congreso que se celebró en Colonia en 1636, y su primera misión política importante para la monarquía española fue cuando se le nombró Capitán General de Cataluña. Su siguiente misión política empezó con una larga estancia en tierras italianas, cuando el rey le nombró como embajador extraordinario en la Corte del Papa Urbano VIII. Ya en Italia, y debido a su anterior vinculación a la Corona de Aragón como Virrey de Cataluña, fue nombrado Virrey de Sicilia en 1632.
Don Fernando Afán de Rivera Enríquez fue un Noble y humanista español nacido en Sevilla en 1583 y muerto en Vilak (Alemania) en 1637. Tercer Duque de Alcalá de los Gazules, poseía además el título nobiliario de Marqués de Tarifa. Los monarcas Felipe III y después Felipe IV le dieron el cargo administrativo-militar de Adelantado Mayor de Andalucía, que en dicha época tenía una función más de prestigio que de efectividad y de hecho lo ostentaba su familia desde varios años antes. También desempeñó numerosos cargos y misiones por encargo de la monarquía en especial durante el reinado de Felipe IV y bajo la protección del Conde-Duque de Olivares. Fue vicario del Rey en Italia, Virrey de Sicilia, embajador ante la Santa Sede en época del pontificado del Papa Urbano VIII, el cardenal Maffeo Barberini, que había ascendido al solio pontificio en 1623 y mostraba una tendencia política que era favorable a Francia y que Don Francisco Afán Rivera tuvo que saber compensar. Gobernador General del Milanesado, Ministro plenipotenciario de la monarquía hispánica en el congreso que se celebró en Colonia en 1636, y su primera misión política importante para la monarquía española fue cuando se le nombró Capitán General de Cataluña. Su siguiente misión política empezó con una larga estancia en tierras italianas, cuando el rey le nombró como embajador extraordinario en la Corte del Papa Urbano VIII. Ya en Italia, y debido a su anterior vinculación a la Corona de Aragón como Virrey de Cataluña, fue nombrado Virrey de Sicilia en 1632.
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| Anotación manuscrita de franquicia: De su Excelencia |
1633, 29
de noviembre.
Carta de Palermo a Xacca (actualmente Sciacca) en Sicilia, siguiendo la ruta que
comunica Palermo con Licata vía Corleone. Correspondencia Oficial escrita por Juan Antonio de
Herrera, firmada por el Virrey de Sicilia D. Fernando Afán de Rivera. Con
franquicia manuscrita “De Su Ex(celenci)a” dirigida a los Jurados de
dicha ciudad, solicitando fondos para el Monasterio de Santa María del Espasmo
debido a la extrema pobreza en que se halla. Sistema de cierre epistolar “Fer
de Lance”. Fondo gráfico.
Una
vez fallecido sus restos fueron llevados a España y depositados en el panteón
familiar. Durante el reinado de este monarca mantuvo algunas diferencias con el
valido o privado Gaspar de Guzmán, el Conde-Duque de Olivares, que por otra
parte era su amigo. Esta cierta fricción quedó patente cuando, junto con otros
nobles, no le devolvió a este, en 1626, una visita de cortesía en el momento en
el que el cardenal legado Francesco Barberini se encontraba en Madrid. No
obstante esto no impidió que cuando se produjo en Castilla la depreciación de
las monedas de uso cotidiano, el vellón, cosa que ocurrió en el verano de 1628,
el propio Conde-Duque avisase al Duque de Alcalá para que así pudiese
deshacerse de las mismas.
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| Anotación manuscrita de franquicia: De su Excelencia |
1633, 1 de diciembre. Carta de Palermo a Xacca (actualmente
Sciacca) en Sicilia, siguiendo la ruta que comunica Palermo con Licata vía
Corleone. Correspondencia Oficial escrita por
Juan Antonio de Herrera, siendo secretario del Virrey de Sicilia D. Fernando
Afán de Rivera, con franquicia manuscrita “De Su Ex(celenci)a” dirigida
a los Jurados de dicha ciudad, para informar que se han de reforzar los muros de la prisión
ante la fuga de muchos presos. Fondo gráfico.
Además
de su intensa vida política y pese a que falleció relativamente joven,
desarrolló una prolífica labor cultural, tanto como mecenas como autor, el mismo,
de obras pictóricas y literarias. En su viaje a Roma cuando fue nombrado
embajador ante el papa, se llevó con él a su protegido, el pintor Diego Rómulo,
con la pretensión de que éste, en contacto con la cultura italiana, mejorara en
su arte. Su relación con el Papa fue tal que incluso este se prestó como modelo
de tal forma que el artista efectuó un retrato del mismo. También aprovechó su estancia
durante tantos años en Italia para recoger restos de mayor o menos antigüedad y
que estaban relacionados con la cultura clásica, principalmente romana. Estos
objetos fueron trasladados al palacio familiar en Sevilla, que recibió así el
nombre de Casa de Pilatos. En esta residencia tuvieron lugar además ciertas reuniones
literarias, con las que la nobleza competía entre sí en el patrocinio de las
artes.
Otra de sus pasiones relacionadas con la cultura eran los libros. En la mencionada residencia sevillana logró reunir una espléndida biblioteca, en la cual también se encontraban documentos y manuscritos antiguos. Pero su amor por los libros no solo quedó reflejada en su biblioteca, sino que además el escribió varias obras, e igualmente Lope de Vega le dedicó una que tenía por título Lo cierto por lo dudoso. Pero a su mano debemos un estudio que tituló El Título de la Cruz; igualmente, y en nombre del monarca de la corona hispánica, dedicó al Papa Urbano VIII una oración de gratitud; también escribió una obra sobre La Pasión de Jesucristo, e igualmente escribió algunas obras poéticas así como una compilación que realizó de escrituras y privilegios que quedaron reflejadas en una treintena de volúmenes.
NOTA: Las imágenes mostradas pueden proceder de catálogos de subastas, de recursos gráficos que se encuentran de forma libre en la web o fondos gráficos de imágenes de colecciones de amigos, aunque he cuidado de hacer un uso correcto de las mismas, si consideras que en alguna he infringido tus derechos, comunícamelo y seguidamente serán retiradas.
Otra de sus pasiones relacionadas con la cultura eran los libros. En la mencionada residencia sevillana logró reunir una espléndida biblioteca, en la cual también se encontraban documentos y manuscritos antiguos. Pero su amor por los libros no solo quedó reflejada en su biblioteca, sino que además el escribió varias obras, e igualmente Lope de Vega le dedicó una que tenía por título Lo cierto por lo dudoso. Pero a su mano debemos un estudio que tituló El Título de la Cruz; igualmente, y en nombre del monarca de la corona hispánica, dedicó al Papa Urbano VIII una oración de gratitud; también escribió una obra sobre La Pasión de Jesucristo, e igualmente escribió algunas obras poéticas así como una compilación que realizó de escrituras y privilegios que quedaron reflejadas en una treintena de volúmenes.
NOTA: Las imágenes mostradas pueden proceder de catálogos de subastas, de recursos gráficos que se encuentran de forma libre en la web o fondos gráficos de imágenes de colecciones de amigos, aunque he cuidado de hacer un uso correcto de las mismas, si consideras que en alguna he infringido tus derechos, comunícamelo y seguidamente serán retiradas.


